Génesis 6:5-6 ― La tristeza de Dios por la humanidad
Título: La tristeza de Dios por la
humanidad
Fecha: 26 de enero de 2026
Autor: Dr. D. Lance Waldie (Pastor ― Iglesia
Bíblica Harvest)
Pasaje
bíblico de estudio: Génesis 6:5-6 ― 5 Y
el Señor vio que era mucha la maldad de los hombres en la tierra, y
que toda intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre
el mal. 6 Y le pesó al Señor haber hecho
al hombre en la tierra, y sintió tristeza en su corazón.
---------------------------------------------------------------------------------------------------------------
COMENTARIOS:
Aunque Dios anteriormente "vio" a Su creación perfecta y la
llamó "bueno en gran manera" (1:31),
ahora está entristecido por lo que "vio", porque aunque el hombre fue
alguna vez sin pecado, se volvió completamente inmoral. La descendencia de Caín
había introducido muchas cosas, entre ellas la poligamia a través de Lamec (4:19).
Así, su línea serpenteante abrió la puerta a una corrupción cada vez mayor
dentro de la familia. Lo que Dios vio entonces fue que "era mucha la
maldad de los hombres en la tierra", pues había impregnado cada rincón de
la sociedad. Simplemente no había límites para la conducta malvada del hombre.
El hombre tomó tantas esposas como quiso, y bajo el dominio de Satanás y sus
poderes malignos, la humanidad se estaba forjando una reputación como hombres
de "renombre" (6:4).
Su poder y dominio sobre el mundo de aquel día fue el cumplimiento del plan de
Satanás para abrumar a Dios, corromper la simiente/descendencia de la mujer, y
ascender por encima del Creador. Dios había creado al hombre para gobernar
sobre Su creación, pero su dominio estaba llegando a su fin al Dios tomar nota
de lo que había sido de Su alguna vez gran obra.
El texto dice acerca del hombre "que toda
intención de los pensamientos de su corazón era solo hacer siempre el mal".
La palabra "siempre" es literalmente "todos los días". Así
que, "todos los días" la humanidad tramando más y más maldad en su
"corazón". Por supuesto, el corazón es la mente depravada del
hombre—el epicentro de todo lo que piensa y hace. Por ende, los pensamientos
del hombre crecían de mal en peor, y el terreno fértil de la mente que piensa
continuamente en el mal producía una cosecha de comportamientos pecaminosos y
decadentes. Se dice que esto "entristeció" a Dios en el v. 6 (cf. Efe.
4:30).
El v. 6 dice claramente: "Y le pesó al Señor haber hecho al hombre
en la tierra, y sintió tristeza en su corazón". Aquí vemos un ejemplo de
las emociones de Dios, ya que Él odia el pecado. Por supuesto, Dios nunca
cambia, porque Él no es un hombre que cambia de opinión o lamenta (1
Sam. 15:29). Wenham dice: "cuando Dios 'se arrepiente', empieza a
actuar de forma diferente. Aquí y en 1
Samuel 15:11 y Jeremías 18:10, Él lamenta algo bueno que ha hecho por Su
pueblo, mientras que en Éxodo
32:12, 14; 2 Samuel 24:16; Amós 7:3, 6 se arrepiente de algún mal que estaría
llevando a cabo. Que Dios cambie de opinión podría llevar a que se le acuse de
caprichoso, lo cual la Escritura niega rotundamente... (Num.
23:19; cf. 1 Sam. 15:29). Tales observaciones plantean obviamente diversas
cuestiones sobre la doctrina de la soberanía divina y la responsabilidad humana
correlacionada a ella, pero la sistematización teológica difícilmente es el interés
de los narradores bíblicos. Para ellos, el arrepentimiento divino es una
respuesta a los cambios de corazón del hombre, ya sea para bien o para mal".
A diferencia de los humanos, Dios ni se deja llevar por Sus emociones ni
está dominado por ellas. Dado que Dios es bueno en todos los sentidos de la
palabra, cuando el hombre se vuelve malo, Dios no cambia lo que Él decretó como
bueno. Él obtendrá el bien de la maldad del hombre (cf. Rom.
8:28), pero Él siempre es bueno. Eso nunca cambia. Dios puede cambiar Sus
planes de hacer el bien a las personas cuando ellas persisten en el pecado (Jer.
18:10), y puede cambiar de opinión cuando se arrepientan y hagan el bien
(cf. Jonás
3:10). Pero todo esto está dentro de la voluntad perfecta e inmutable de
Dios. Su carácter nunca cambia, aunque Sus acciones sí podrían. Dios es paciente
y nunca juzga rápido. Él siempre odia el pecado y se entristece por ello. Así
que, el v. 6 es una prueba de que Dios no ha cambiado en Su odio por el pecado.
A la vez "le pesó" lo que pasó, y a la vez "sintió tristeza"
por ello. Lo primero significa sentir "dolor emocional y lamento", y lo
segundo es estar "profundamente ofendido; avergonzado; insultado". El
pecado del hombre no solo enfurece a Dios, sino que le lleva a juzgar a quienes
le han ofendido.
Algo para reflexionar
Hoy en día, la gente da por sentada la gracia de Dios. Aunque Dios es amor en todos los sentidos, Su amor conlleva ira y castigo por el pecado. Es demasiado santo y soberano para tolerar el pecado por toda la eternidad. Quienes cuentan con la misericordia de Dios, pero viven su vida dando por sentada la paciencia y tolerancia de Dios, se llevarán un duro despertar, pues los profetas hablan de gran juicio sobre quienes persisten en sus pecados y permiten que la decadencia del mundo que les rodea los aleje sutilmente. Evalúa tu vida hoy. Pídele a Dios que purifique tu corazón para que le sea de agrado. Él se entristece verdaderamente cuando Su pueblo persiste en el pecado. ¡Entonces no lo hagas! En cambio, camina en piedad para agradarle.