Santiago 5:14-15 ― ¿Enfermo? Llama a los ancianos – Parte 1
Autor: Dr. D. Lance Waldie (Pastor ― Iglesia Bíblica Harvest)
Santiago 5:14-15 ― 14 ¿Está alguno entre
vosotros enfermo? Que llame a los ancianos de la iglesia y que ellos oren por
él, ungiéndolo con aceite en el nombre del Señor; 15 y
la oración de fe restaurará al enfermo, y el Señor lo levantará, y si ha
cometido pecados le serán perdonados.
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COMENTARIOS:
Santiago dice
que cuando los cristianos sufren, deben orar; cuando están alegres, deben
alabar (5:13).
En el v. 14 pregunta: «¿Está alguno entre vosotros enfermo?». Éste debe «llamar
a los ancianos» para que ellos «oren por él, ungiéndolo con aceite en el nombre
del Señor». Este pasaje que es tan malinterpretado llevó a la Iglesia Católica
Romana en el año 852 d. C. a justificar la extremaunción—orar por los
muertos. Del mismo modo, ha llevado a otros a creer que la oración y el aceite
curarán todas las enfermedades. Un vistazo superficial al texto podría llevar a
tales conclusiones, pero es muy necesario una perspectiva más precisa.
En el centro
del asunto está el término traducido «enfermo» (gr. astheneō) en el v. 14. Este
término en su forma verbal, como aquí, se usa 33 veces en el NT, 19 de las
cuales se refieren a algún tipo de enfermedad física (Mt.
10:8; 25:36,
39; Mc.
6:56; Lc.
4:40; Jn.
4:46; 5:3,
7; 6:2;
11:1-3,
6; Hch.
19:12; Flp.
2:26-27; 2
Tim. 4:20). Pero 14 veces en el NT, en su forma verbal, astheneō, se
refiere a debilidad espiritual (Hch.
20:35; Rom.
4:19; 8:3;
Rom.
14:1-2; 1
Cor. 8:11-12; 2
Cor. 11:21, 29; 12:10;
13:3-4,
9); estar «débil». Como sustantivo o adjetivo en el NT, el término griego
es asthenēs, usado 25 veces. Pablo usa el término para la incapacidad
espiritual (Rom.
5:6), la depravación moral (Rom.
6:19), la conciencia (1
Cor. 8:7, 9; cf. Rom.
14:1, 2), y su propia forma física (2
Cor. 10:10). Santiago usa casi con certeza el término en el contexto de
estar «espiritualmente débil», no enfermo físicamente. ¿Por qué? Simplemente
porque no es cierto que cuando los ancianos oran por los enfermos, se les garantiza
su bienestar.
En el v. 15,
Santiago usa otro término griego (kamnonta), también traducido «enfermo» en el
texto en español, refiriéndose al mismo que estaba enfermo (astheneō) en el v.
14 que necesita oración—dos palabras diferentes en griego para referirse al
mismo problema y asunto. En el v. 15 el término es kamnonta, usado solo
dos veces en el NT, aquí y en Hebreos
12:3 donde se traduce «cansen» en referencia a los cristianos bajo intensa
prueba y persecución.
Dado que
Santiago no habla de enfermedad física sino de debilidad espiritual, aquellos
que se encuentran en una condición espiritualmente débil tienen un remedio para
su enfermedad: llamar a los ancianos de la iglesia para que oren por ellos. Los
ancianos de la iglesia (también conocidos como obispos y pastores) son hombres
espiritualmente maduros (cf. 1
Tim. 3:1-7; Tito
1:5-9) encargados de proteger y alimentar a los cristianos en la iglesia
local (cf. 1
Pe. 5:1-4). Ellos «pastorean» a los seguidores de Cristo (Hch.
20:28)—Su Iglesia. Puesto que los ancianos son líderes reconocidos por su
madurez espiritual, es natural que ellos, con su firme devoción a Cristo, sean
llamados a orar por los cristianos que están «enfermos»—que están
espiritualmente débiles. Es notable que, aunque algunos en la Iglesia primitiva
ciertamente tenían el don apostólico de sanidad (1
Cor. 12:9), dado que Santiago no se refería a enfermedades físicas, no
llamó a estas personas para sanar a los enfermos; más bien, especificó a los
ancianos de la Iglesia ya que el asunto era espiritual, no físico.
Por lo tanto, cuando
se refiere a «enfermo», Santiago no habla de alguien que tiene gripe o cáncer;
en consonancia con el contexto de toda su epístola, él estaba animando a
aquellos que se habían cansado en sus sufrimientos, que se habían vuelto
débiles tanto moral como espiritualmente, a confesar, arrepentirse, y llamar asertivamente
a los ancianos de la iglesia para pedir oración—aquellos con la tarea dada por
Dios de ayudar al débil. La garantía en el v. 15 es que «el Señor lo levantará»
como resultado de tal oración.
Alimento
para reflexionar
Dado que la oración por los enfermos físicamente no siempre los levantará, la enseñanza de Santiago solo puede ser cierta para la debilidad espiritual. De modo que, aunque es perfectamente permisible que los cristianos llamen a los líderes de su iglesia para que oren por sus dolencias físicas, la garantía de sanidad en el v. 15, y en el contexto más amplio de Santiago, no es de recuperación física sino de avivamiento espiritual.