Santiago 5:8 ― ¿Viviendo con paciencia o estrés?
Autor: Dr. D. Lance Waldie (Pastor ― Iglesia Bíblica Harvest)
Santiago 5:8 ― 8 Sed
también vosotros pacientes; fortaleced vuestros corazones, porque la venida del
Señor está cerca.
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COMENTARIOS:
Al igual que el labrador que es paciente para esperar a que la
naturaleza y Dios hagan brotar sus cultivos de la tierra a su debido tiempo en
el v.
7, en el v. 8 Santiago exhorta a los cristianos a ser pacientes en sus
sufrimientos a la luz del inminente retorno de Cristo. En el v.
7, Santiago habla del hecho de la venida de Cristo; en el v. 8 habla de la
cercanía del regreso. Cabe destacar aquí el término para «cerca» (gr. engizō),
un término utilizado a lo largo del Nuevo Testamento en contextos
escatológicos. Jesús dijo que el reino de Dios está cerca (Mc.
1:15; cf. Mt.
3:2; 4:17;
10:7;
Lc.
10:9, 11).
Del mismo modo, Pedro dijo: «Mas el fin de todas las cosas se acerca; sed pues
prudentes y de espíritu sobrio para la oración» (1
Pe. 4:7; cf. Rom.
13:12). Y, a la luz del inminente retorno de Cristo, el autor de Hebreos advirtió:
«no dejando de congregarnos... sino exhortándonos unos a otros, y mucho más al
ver que el día se acerca» (Heb.
10:25; cursivas mías).
Asimismo, citando a Jesús, Juan usó el término «pronto» para referirse
al retorno de Cristo: «La revelación de Jesucristo, que Dios le dio, para
mostrar a sus siervos las cosas que deben suceder pronto...» (Ap.
1:1; cursivas mías). Por supuesto, los acontecimientos inmediatos en
Apocalipsis sobre las siete iglesias en los capítulos 2 y 3 ocurrieron muy
«pronto» después del escrito de Juan. Sin embargo, más adelante, Juan cita
nuevamente a Jesús usando la misma palabra «pronto» para Su retorno futuro, el
cual aún no se ha cumplido. En otras palabras, Jesús usó la palabra «pronto»
para hablar de eventos inmediatos y ya cumplidos, así como de eventos futuros y
aún por cumplirse, como Su segunda venida: «Estas palabras son fieles y
verdaderas; y el Señor, el Dios de los espíritus de los profetas, envió a su
ángel para mostrar a sus siervos las cosas que pronto han de suceder» (Ap.
22:6; cursivas mías).
Dado que Pedro afirmó que muchos se burlarían del uso aparentemente poco
estricto que Cristo hace de la palabra «cerca» para referirse a Su retorno (2
Pe. 3:1-10), la naturaleza subjetiva tanto de «cerca» como de «pronto» es
clave. Pues, ¿cómo podría el retorno de Cristo estar «cerca» en el primer siglo
y seguir sin cumplirse en el siglo veintiuno? La respuesta se encuentra en las
palabras de Pedro, quien escribió: «Pero, amados, no ignoréis esto: que para el
Señor un día es como mil años, y mil años como un día» (2
Pe. 3:8). Luego, en el v.
9, Pedro dice: «El Señor no se tarda en cumplir su promesa, según algunos
entienden la tardanza, sino que es paciente para con vosotros, no queriendo que
nadie perezca, sino que todos vengan al arrepentimiento» (2
Pe. 3:9). El «vosotros» en el contexto de Pedro se refiere claramente a cristianos,
los escogidos de Dios (cf. 1
Pe. 1:1-2; 2
Pe. 2:1)—aquellos a quienes Él escogió desde antes de la fundación del
mundo (Ef.
1:4-11). Esto es evidente en la forma en que Pedro se dirige a su audiencia
en ambas epístolas, pues les habló específicamente a cristianos. Así, la
supuesta lentitud de Cristo en lo que respecta a Su retorno es para que todos
los que Dios eligió para salvación nazcan y luego nazcan de nuevo (Jn.
3:3). Por lo tanto, «cerca» y «pronto» deben interpretarse dentro del
contexto más amplio de las Escrituras y de la historia.
Santiago exhortó a los creyentes a «fortaleced vuestros corazones»
mientras esperan el retorno de Cristo. El griego para «fortalecer» (stērizō)
significa «apuntalar; fijar firmemente en su lugar». Pablo también usa este
término en 1
Tes. 3:13 en un contexto escatológico donde es Dios quien fortalece: «a fin
de que Él afirme vuestros corazones irreprensibles en santidad delante de
nuestro Dios y Padre, en la venida de nuestro Señor Jesús con todos sus santos».
Lo que Santiago desea es que los cristianos en todas partes se afirmen, por así
decirlo, que se pongan bien espiritualmente despojando sus vidas de la pereza y
la ambición egoísta, y que se gocen en sus pruebas mientras esperan
pacientemente el glorioso retorno de Cristo.
Alimento para reflexionar
¿Qué pasaría si viviéramos como si el retorno de Cristo fuera la próxima semana? ¿Te fortalecerías con el consuelo de saber que vas a Casa arrepintiéndote de tus pecados, leyendo las Escrituras, y pasando tiempo en oración y adoración? ¿Admitirías tus faltas y pedirías perdón a quienes has ofendido? ¿Disfrutarías de las cosas sencillas de la vida y no te estresarías? ¿Qué estás esperando?